Escrito por Roberto Quiñónez.

La palabra pandemia convoca otras palabras, como cuando uno sacude una alfombra y se suspende el polvo. Me refiero a las palabras como miedo, incertidumbre, 2020 (qué no ha tenido este año), salud, crisis, medicina. Me quedo con la última. ¿Cuántas veces no hemos escuchado a alguien toser? E inmediatamente las personas se voltean y hay un instante de silencio. ¿Será?

En año de pandemia, la gripe sigue siendo una enfermedad, los dolores de cabeza no desaparecen (incluso se incrementan con el estrés), y así. Hay que conseguir medicamentos, sencillamente. Hemos visto tantos negocios mutar al ecosistema digital. Sabemos que es para bien y es cómodo. Pero puede volverse tedioso el estar buscando qué negocios se ofertan en cada aplicación o si cada uno de ellos tiene su propia aplicación.

En Tenderati siempre han entendido que la gente quiere facilidades, como cuando ibas al Mall y encontraba todo. Bien, eso es Tenderati y por eso me encanta. Un mall virtual: ropa, comida, salud, tecnología, lo tienes todo. Medicamentos, decía. En Guayaquil pude pedir Farmacias 911 y llegó pronto y completo. Hay muchos productos, buenos precios y atención personalizada (otra de las virtudes de Tenderati: la cercanía). Yo, al menos, me quedo con Tenderati.