Escrito por Adelina Chávez.

Por el día del padre había que buscar algo bonito para el jefecito. En otros años nos limitábamos a invitar la familia dispersa, los nietecitos que ya tengo dos, y a almorzar. Era bien lindo. Pero ya con mi gordo nos hemos dedicado a eso en esta pandemia. A comer rico, ha sido el detalle que nos hemos intentado dar cada día para sobrellevar mejor el estrés. Apenas hace unos días el vecino, en esa fila para comprar los vegetales y con la distancia como ya es todo ahora, me contó que había hecho un pedido a la ferretería y yo le digo cuál, que no se me ocurría eso de que las ferreterías te manden a la casa como si fuera comida. Se llamaba Castillo Hermanos y que estaba en Tenderati. Y una que es poco dada a estas tecnologías de ahora le tuve preguntar de inmediato. Por las mismas me enseñó. Digo, luego de comprar. Me indicaba, me decía cómo descargarla y me llevó a la sección Ferretería de la aplicación. Había de todo.

La llamé a mi hija para decirle lo de la tarjeta y si le parecía confiable y sí. Hicimos los pedidos y llegaron perfectos. Bien en la mañana se los di, a estas edades uno se despierta cuando se despierta, sea la hora que sea y siempre antes de que salga el sol. Era como una juguetería mismo para él. Le fascinan los trabajos manuales, estar cambiando las cosas de lugar, pintando y despintando. Le compré una pistola de silicón, que aquí solo aparece cuando nadie la necesita y cuando se la necesita no existe. Ya le advertí que la guarde bien. Además a buen precio.

Le compré unas tijeras para podar, hace tiempo también que se habían perdido entre tanta cosa. La bodega es un desastre. La verdad que era muy buena esa tijera. No fue hace nada que para sacar las uvillas del patio terminé rompiendo algunas ramas. Es bien tierna esa planta. Con la tijera ya mucho más fácil.

Cuando fui a comprar las cosas se me ocurrían facilito. Después de estar tres meses encerrado uno va viendo cada cosita que haría falta. Son cosas necesarias que no siempre tienes en la casa. Conseguí un rastrillo para las hojas del patio divino. El otro estaba viejito y ya le faltaba uno o dos palitos. Mi gordo cuida ese patio como a las niñas, bueno, como las cuidaba. Siempre se pasa recoge que recoge las hojas, tenemos un árbol de magnolia y otro de aguacates que sueltan hartas hojas. Ese rastrillo especialmente le puso brilloso los ojos.

La verdad que fue una gran experiencia. Es fácil descargar la aplicación Tenderati. Y cuando uno busca ya todo está organizado según el tipo de productos que vendan. Castillo Hermanos es una buena tienda, volveré sin duda.

Para descargar Tenderati, entra al siguiente link: https://bit.ly/tenderati