Involucrar las emociones en la compra de productos ayuda a que los clientes vivan una experiencia única al momento de adquirir un servicio.

La mejor manera de acceder al cliente es mediante el sistema sensorial, ya que deja huella en las emociones y la memoria de los consumidores.

Existen cuatro tipos de vivencias según el tipo de producto o servicio. Toma nota y ayuda a tus clientes a convertir una transacción comercial en una experiencia positiva:

1.- Sensoriales: Estimular cualquiera de los cinco sentidos de tus compradores.

2.-Afectivas: Enfocarse en los sentimientos de las personas.

3.-Conocimiento: Apelar al pensamiento e intelecto del consumidor.

4.-Físicas y de estilo de vida: relacionadas a conceptos de estatus, estereotipos e identificación social.

Vender experiencias supone magnificar y hacer que el consumidor viva de forma indirecta el placer de un evento extraordinario, que vincula a la marca con la cotidianidad.