Escrito por Genoveva Hidalgo.

El tema de los postres en mi familia es serio. Son muy dulceros, yo, la mamá, en cambio, no lo soy tanto. Luego de cada comida es cuento de no acabar: “¿Qué hay de postre?” No es fácil, no hay tiempo para preparar cada día uno, y comprar es caro. Es todo evidente, claro. Buscando estaba, luego de que en un almuerzo volviera el mismo canto, cuando vi la tienda de The Smart Roll. Pedí una caja de 20 por el precio de $10. No me pareció caro en comparación a Cinnabon.

Me escribieron de inmediato de la tienda para coordinar el pedido. Tienen unos 6-7 sabores distintos. Claro, les dije si se podía de todos, así probábamos pensando en repetir. No se hicieron problema y más bien insistieron en lo encantados que estarían.

La entrega llegó puntual. La caja era muy bonita y se podía “calentar”. Decía, si mal no recuerdo, “caliéntame 30 segundos”. No es que había que comerlos al ambiente ni tener que ponerlos en un plato para hacer eso. Con la caja bastaba. No les había contado a mis hijos, entonces cuando saqué la caja en el almuerzo un par de días después se pusieron felices. Esta vez me adelanté y los sorprendí.

Para descargar Tenderati, entra al siguiente link: https://bit.ly/tenderati