Escrito por Fernando Ponce.

Soy adicto a las hamburguesas. No tanto a la comida “chatarra”. Son las hamburguesas. Me gustan de toda calidad: compradas en la calle, en locales de $5, en restaurantes de $15 y $20. Los últimos años viví en Quito, donde ―hay que decirlo― se encuentran varias de las mejores que he comido nunca. Ahora vivo en Guayaquil, por temas profesionales. Nunca había comido Wendy’s. Sí conocía, imagino que por alguna película norteamericana, pero me faltaba probar y sabía que había en Guayaquil.

Vine a Guayaquil por trabajo, como dije. Y tenía pendiente lo de Wendy’s. También tengo que decir que si no era por trabajo, igual tarde o temprano habría hecho el viaje a esa ciudad para probar la marca. Ya lo he hecho antes por unos bolones y por una hamburguesa que venden en Urdesa.

Aquí en Tenderati la encontré. No había dónde perderse además, pues no estaban las típicas. Fui directo a Wendy’s y había de todo. Lo mejor: los envíos llegan a cualquier parte, hay varios locales de Wendy’s. Yo vivo en Puerto Azul, que para los que viven en Guayaquil saben que es un poco apartado. Hasta allí. Y claro que me encantó, no podía ser de otra manera.

Para descargar Tenderati, entra al siguiente link: https://bit.ly/tenderati